sábado, 6 de abril de 2013

Apuntes: Situación Internacional Actual

La multipolaridad
Frente a la crisis, Dos Modelos en Disputa
Las principales zonas en conflicto: la periferia de la periferia

La multi-polaridad

Si bien los yanquis siguen siendo el centro imperialista, en los últimos años surgen nuevas potencias con un crecimiento económico elevado, lo que las llevó a una expansión hacia nuevos mercados en distintas partes del mundo.
Esto es lo que nos permite hablar de multi-polaridad. Esta trae como consecuencia abroquelamientos mundiales, que en líneas generales, se pueden diferenciar en tres bloques:

1 – EEUU – Europa – Japón – Oceanía. (Centro)
2 – BRICS: Brasil. Rusia, India, China, Sudáfrica (Periferia)
3 – Movimiento de países no alineados. (Periferia de la Periferia)

Es importante considerar que esta tendencia a la multipolaridad se da en un escenario de crisis mundial, donde las disputas políticas al interior de cada país tienen como alternativa real, a la hora de desarrollar un proyecto político propio, la posibilidad de alinearse a determinado bloque de países.
Durante la guerra fría, la presencia de un bloque socialista, era un factor importantísimo a la hora de encausar los procesos de liberación nacional hacia el socialismo.
Hoy, el escenario es otro. Por tanto, si bien, aparenta ser una reactualización de la guerra fría luego de la 2a Guerra Mundial, hay cuestiones estructurales que se han modificado:

-        El bloque socialista no existe como tal.
-        Aquellos países que dirigían el bloque socialista, Rusia y China, hoy dirigen la coalición denominada BRICS, que impulsa como modelo económico el “capitalismo social”, una suerte de “capitalismo de estado”.
-        El Movimiento de países no alineados, no tiene como meta en sí mismo el socialismo, sino más bien, la lucha contra el neoliberalismo, en dos variantes, con “capitalismo de estado social” o bien con “el socialismo”.
-        El eje EEUU – Europa – Japón – Oceanía, en líneas generales ha renunciado al modelo de Estado de Bienestar, y el modelo que continúa impulsando, más allá de su fracaso, continúa siendo el neoliberalismo.

Frente a la crisis, Dos Modelos en Disputa

En síntesis, frente a la crisis mundial actual hoy se están desarrollando en la política internacional dos modelos de sociedad alternativos que disputan entre sí:

1 – El neoliberalismo:
Impulsado principalmente por EEUU, y las potencias europeas como Alemania.
Medidas frente a la crisis: recortes estructurales del gasto público, menos Estado, salvataje del capital financiero, mayor concentración del capital privado.

2 – El neodesarrollismo:
Impulsado principalmente por China, Rusia, Brasil e India.
Medidas frente a la crisis: más Estado, más gasto público, inversión de capitales en sectores productivos, democratización del capital privado y una mayor competencia entre sí.

Y una tercer variante que de a poco comienza a asomar y a cobrar cierta fuerza:
3 – El socialismo del siglo XXI.
Esta se desarrolla en una alianza estrecha con el neodesarrollismo.
Frente a la crisis: más Estado, más gasto público. Impulsa la inversión de capitales en sectores productivos. Impulsa la democratización del capital privado, y una mayor competencia entre sí. Pero a diferencia del neodesarrollismo, impulsa un Estado productor, no sólo de servicios.
Y un mayor y creciente protagonismo del poder popular.


La disputa en forma directa entre los EEUU y los BRIC es la guerra económica.
Si lo miramos desde la geopolítica mundial, los movimientos que viene realizando el imperialismo yanqui están centrados en el control de los océanos, a partir de la guerra comercial, donde lo que se disputa directamente, a través de variados métodos, principalmente el militar, es la periferia de la periferia.



En el plano geopolítico, controlar el Mediterráneo, como paso entre el Océano Atlántico, al Índico, y en consecuencia al Pacífico, es central.
En este sentido, controlar el Océano Pacífico, con el objetivo de frenar el crecimiento Chino resulta fundamental.

Hoy los países más enfrentados con el imperialismo se hayan ubicados en la periferia de la periferia del mundo. Tienen proyectos políticos distintos, con sociedades y tradiciones muy diferentes, pero tienen algo en común que es lo que realmente le molesta a los yanquis: la autodeterminación de las naciones. Podemos decir que están aglutinados en el Movimiento de Países no-alineados y ponen sobre la agenda mundial la necesidad de Estados fuertes, con autodeterminación propia, y un rechazo profundo al neoliberalismo; así como, dentro de un sistema capitalista mundial, con proyectos que se declaran abiertamente anti-capitalistas.
Los casos más paradigmáticos de esto son: Irán, Corea del Norte, Venezuela.



Las principales zonas de conflicto: la periferia de la periferia

En orden de prioridad estás son las zonas de conflicto principales:

1 - El Medio Oriente y el Oriente próximo:
Es la zona donde se desarrollan y maduran en su máximo nivel las contradicciones mundiales: la guerra. De esta manera, el eje neolilberal pretende sostener la hegemonía de Israel en la región. Mientras el eje desarrollista, intenta equilibrar al menos la relación de fuerzas, defendiendo en algunos casos la causa Palestina, y en otros defendiendo el posicionamiento Iraní y Sirio.
Ejemplo de esto son: la invasión a Irak y Afganistán, el recrudecimiento del conflicto palestino-israelí, las amenazas constantes de sanciones y posible invasión a Irán, y en el último año el impulso de la guerra civil en Siria.

2 - La periferia Europea y el Norte de África:
Si bien en esta zona no priman los conflictos armados, las recetas son llevar al poder político a partidos de centro derecha, dirigidos por tecnócratas neoliberales; o bien insurrecciones armadas dirigidas por mercenarios que destituyan a cualquier oposición que plantee una alianza con el eje neodesarrollista.
Ejemplo de esto es la destitución vía guerra civil impulsada por los EEUU y las potencias europeas, y llevada adelante por mercenarios, del gobierno de Kadafi en Libia; y la intervención reciente en Grecia y Chipre, y sus respectivos planes de ajuste.

3 - La Península de Corea: Si bien hasta el momento es una “zona de paz”, el conflicto entre Corea del Norte y Corea del Sur, con China y EEUU de por medio respectivamente, cada vez es más creciente.

4 – Latinoamérica:
Si bien, prácticamente nuestro continente es una “zona de paz”, el control del Pacífico por parte del imperialismo EEUU – Europeo, es una realidad que hasta el momento no corre grandes riesgos.
Por el momento, se sostienen a grandes rasgos la estabilidad democrática, aunque el método preponderante de cambio de las correlaciones de fuerzas es el golpe institucional con base insurreccional, como ya pasó en Honduras y Paraguay, y se intenta permanentemente en Ecuador y Venezuela.
Digamos que visto desde el contexto mundial, el imperialismo hoy apuesta a garantizar un equilibrio de fuerzas en nuestro continente, por lo que va a poner las fichas justas y necesarias para que no haya un desbande de gobiernos anti-neoliberales. Así como le preocupa el freno al neoliberalismo en esta última década, y sobre todo, el avance del proceso venezolano.
Lo que no está dispuesto a negociar es el eje de países que se asientan sobre el Pacífico, tales como Chile, Perú, Colombia, Centro-América, México. Ahí el modelo neoliberal se sigue a rajatabla.
Si achicamos la lupa, tiene que ver con su estrategia geopolítica mundial.

Próximamente vamos a abordar la coyuntura latinoamericana con mayor profundidad y claridad. De todos modos, dejamos una reflexión, hecha a toda máquina, para el debate:
La actual situación mundial implica una oportunidad histórica para América Latina.
El lugar que tiene nuestro continente en el reparto de la fuerza imperialista actual es beneficioso para que los procesos populares puedan seguir avanzando en un sentido revolucionario.
No es la “zona roja” principal, y sin embargo, en términos políticos representa una amenaza real si se profundiza el socialismo del siglo xxi.
Es decir, los procesos revolucionarios hoy dependen en un porcentaje importante de la capacidad que tengamos de unificar localmente en cada país las fuerzas democráticas, anti-imperialistas, revolucionarias que hoy se encuentran dispersas. Esa es la enseñanza de Venezuela.
Por tanto, el déficit principal es nuestro, en la incapacidad como campo popular de aprovechar al máximo esta situación extraordinaria y dejar de lado las divisiones estériles.
Debemos revertirlo para que la contradicción principal entre el imperio-región quedé aún más explícita.