viernes, 7 de diciembre de 2012

La Inflación

"La forma en que se combate la inflación no es reduciendo el gasto público del Estado, enfriando el consumo o poniendo techo a las paritarias. Estas son salidas que claramente plantean los sectores liberales de la sociedad y beneficias a los empresarios, no al pueblo.
Una política efectiva de control de la inflación debería combinar la intervención estatal con el control popular de precios y tendría que estar enfocada sobre dos ejes: monopolios y precios internacionales".

Qué es la Inflación
Explicaciones de la Inflación
Indices de la Inflación y la Inflación real
Causas reales de la Inflación: monopolios y precios internacionales
Tareas y soluciones

La Inflación es un fenómeno económico que históricamente estuvo al frente de la discusión política en Argentina.
Las diferencias que existen entre las corrientes teórico-políticas a la hora de explicar la inflación no son meras discusiones de especialistas universitarios, sino que implican una disputa política en términos de distribución de la riqueza.

La inflación es uno de los hechos económicos que se ve a simple vista, todos los días, como afecta el nivel de vida del pueblo. 
A la vez la conciencia del pueblo argentino ha sido el campo de batalla en donde las distintas ideologías dominantes se disputan una solución concreta a la inflación.
Por ejemplo el sentido común reproduce cosas como: “si hay más dinero circulando hay inflación”, “si los sindicatos luchan por mas salarios hay inflación”, “si aumenta el gastos de Estado hay inflación”, “un poco de inflación está bien por que sostiene el consumo”.

Encontrar las causas de este fenómeno, por tanto, es de vital importancia para el desarrollo de nuestras políticas concretas, pero también sirve para dar la lucha ideológica contra la colonización de las ideologías dominantes.

Recomendamos también la lectura del material elaborado por Formarnos para ser Libres "Los ciclos económicos de la historia argentina: liberalismo y desarrollismo", donde se marca a la Inflación como uno de los límites del modelo neodesarrollista actual.

La intención de este informe de coyuntura es explicar qué es la inflación, desarmar las interpretaciones tanto desarrollistas como liberales de este fenómeno, dar un panorama sobre las causas de la misma y extender ciertas ideas de cómo solucionar el problema.


¿Qué es la inflación?

La inflación es el aumento de los precios de los bienes y servicios durante algún tiempo determinado. Se mide en qué porcentaje han aumentado los precios de un período a otro, por ejemplo se puede decir que los precios con respecto al último mes aumentaron un 1% o aumentaron con respecto al último año un 12%.
Lo primero que hay que aclarar es que para que haya inflación el aumento de los precios tiene que ser general y sostenido. Es decir tiene que darse en todas las mercancías de la economía, no solo en un grupo particular; y a la vez tiene que ser constante en el tiempo, es decir no solo en un mes.
En caso de una radicalización de un proceso inflacionario se le llama hiperinflación. Un ejemplo muy conocido para el pueblo argentino es la hiperinflación de 1989. En ese momento los precios subieron de Febrero a Agosto de 1989 un 2300 %. Es decir que un caramelo que en Febrero valía 1$ en Agosto valía 23$.

Explicaciones de la inflación

Debemos considerar primero cuales son las causas reales de la inflación.
La razón de analizar las causas consiste en que para poder controlar la inflación lo primero que se necesita es un buen diagnóstico. 
Ahora bien, ese diagnóstico no es neutral, debido a que de acuerdo a nuestra posición política va a variar donde vamos a poner el acento para explicar las causas, así como en las propuestas concretas para solucionarlas.
La posición política desde la cual nos posicionemos es la que va a guiar nuestra intervención. 

Al punto que en términos prácticos podríamos decir que los métodos que proponen las distintas corrientes económicas son “viables”, la diferencia central son las consecuencias de cara a la distribución de la riqueza: si queda en pocas manos o si queda en el conjunto del pueblo.

A continuación vamos a exponer las causas que según las distintas teorías económicas generan inflación. 
Luego vamos a plantear cuales consideramos que son las causas reales de la inflación, para poder plantear algunas tareas y posibles soluciones.

Inflación de demanda:
La inflación de demanda estipula que la inflación actual se debe a que ha crecido mucho más la demanda de productos de lo que se puede producir (oferta). Es decir que en el mercado local se consumen muchos más productos de lo que la economía produce.
Por ejemplo: si la economía argentina produciese tantas vacas como para que haya 100 kilos de milanesa disponibles para la venta y la población estuviese dispuesta a consumir, a partir de los ingresos que tiene, 110 kilos de milanesa, se produciría un desfasaje. Este desfasaje se soluciona a partir de aumentar el precio del kilo de milanesa tanto como para hacer que la gente que demanda los 10 kilos de diferencia no lo pueda comprar. Siguiendo con el ejemplo, si el kilo de milanesa estaba a 30$, suponiendo que cada familia consumiese 1 kilo de milanesa, 110 familias podían comprar milanesa a ese precio. Si se aumentase a 35$ las 10 familias más pobres ya no podrían pagarlo y entonces no comprarían milanesas. El desfasaje en la cantidad requerida de milanesas se ajusto en el aumento del precio de este producto.
Si este ejemplo se lleva a todos los productos de la economía tendríamos una inflación de demanda. Es decir un aumento generalizado de precios debido al aumento de la demanda. No solo el consumo se entiende como demanda si no también la inversión y el gasto público, a esto se le llaman demanda agregada.
Esta teoría de inflación esta vagamente inscripta en una tradición keynesiana y la solución a la misma seria enfriar la demanda. Traduciendo, hay que evitar que la gente consuma, y que el Estado gaste para que no se produzca esta inflación. Esta solución es claramente de la ortodoxia liberal.

Inflación de costos:
La inflación de costos refiere a que el aumento de los precios se debe a que aumenta un costo de la producción de los productos. El costos que se encuentra en todos los productos/producción son los salarios. Se entiende que si los salarios aumentan los empresarios lo que hacen es transferir ese aumento al precio final del producto que producen. Así, si el sindicato de la alimentación consigue para su rama un 25% de aumento los empresarios de la alimentación lo que hacen es aumentar los alimentos un 25% para no perder su ganancia.
Esta teoría es de tradición más liberal y la solución que le encuentra es simple, presionar a los sindicatos para que no pidan aumentos de salarios.

Inflación monetaria:
La explicación monetarista es de corte netamente liberal. Esta explicación de la inflación parte de un gran presupuesto por el cual todo aumento de la cantidad de dinero circulante (billetes y monedas en el mercado) causa inflación. Es decir que si el estado “imprime” mas billetes esto causa que esos billetes pierdan valor. El gran presupuesto es que una economía necesita la cantidad de billetes suficientes como para garantizar que se puedan realizar todas las transacciones necesarias. Si se aumenta por encima de ese punto los precios aumentan hasta emparejarse con el nuevo nivel de billetes y monedas circulando.[1]
Esta discusión es bastante larga y compleja dentro de las corrientes económicas y es bastante combatida por las corrientes más heterodoxas/keynesiana. La solución a este tipo de inflación es simple, evitar que el estado cubra sus déficits con más emisión de billetes. En conclusión reducir el gasto público.

Inflación estructural/cambiaria:
Este tipo de inflación está relacionada a la descripción que venimos haciendo sobre la dinámica de la economía Argentina, en especial sobre los cuellos de botella externos que genera el hecho de tener una estructura industrial que demande tantos insumos y partes importados (véase “Los ciclos económicos de la historia argentina: liberalismo y desarrollismo”)
Cuando la balanza de pagos es deficitaria, se origina una devaluación que implica que con menos pesos se consigan más dólares. Con esto se alivia la presión por la demanda de dólares y se estimula las ventas al exterior, haciendo que ingresen más dólares, debido a la diferencia que harían los exportadores con dólares en mano en el mercado local.
Una devaluación significa inflación en una estructura productiva como la Argentina. 

Primero, porque los precios de los productos agrarios aumentan en tanto son  de exportación.
Supongamos que un  terrateniente vendía una tonelada de trigo en el mercado local a 500 pesos y lo exportaba a 500 dólares, cuando se produce una devaluación va seguir exportando a 500 dólares pero ahora en el mercado interno, si suponemos una devaluación de 2 a 1, lo venderá a 1000 pesos.
Por tanto para empezar una devaluación genera un aumento de precios de los productos agrarios. Estos productos componen en gran parte la canasta familiar de los sectores más pobres en tanto son sus alimentos

Pero en el sector industrial ocurre algo similar. Al tener una gran componente de insumos y partes importados cuando ocurre una devaluación estas partes aumentan de precios para los “empresarios” locales. 
Supongamos que una fábrica de heladeras tiene que importar los motores de las mismas de Alemania y que por ellos pagaba 200 dólares, lo que hacía este “empresario” era transferir al precio final de la heladera esos 200 dólares. Si ocurre una devaluación, suponiendo de vuelta un 2 a 1, ese motor de la heladera le costara ahora al “empresario” 400 pesos y por tanto, cuando transfiera al precio final del producto sus costos, tendrá de costos 400 pesos. Es decir 200 pesos más de lo que valía antes de la devaluación.
Esto sirve para pensar una devaluación en seco, pero también sirve para pensar un aumento gradual del tipo de cambio (relación entre pesos y dólares). Este proceso iría aumentando los precios en el mercado local.

Inflación de monopolios:
Un monopolio es una empresa que controla grandes porciones del mercado, haciendo que nadie pueda competir con ella. Una empresa en esta situación lo que logra es determinar sus precios solo pensando en ella misma.
La competencia hace que si una empresa pone un producto más barato, los consumidores se vuelquen a comprar ese producto, de esta manera obliga a las demás empresas a poner sus productos al mismo precio para no perder ventas. Si una empresa es monopólica significa que no tiene competencia para determinar sus precios, con lo cual vende sus productos al precio que le guste.

Índices de inflación y la inflación real

Algo importante a aclarar es que la inflación en Argentina es difícil de conocerla debido a que el organismo estatal que debería medirla, el INDEC, actualmente se encuentra intervenido (en nuestro próximo informe daremos más explicaciones del porqué) por el gobierno, y en especial la medición sobre este índice. 
Ahora bien ¿si se arreglase la situación del INDEC se solucionaría el problema de la inflación? 
Rotundamente NO, esto es lo que nos quieren hacer creer los liberales y algunos partidos reformistas. 
Lo que tenemos que repudiar fuertemente del INDEC es la situación de los trabajadores, constantemente acosados por patotas armadas, y la falta de estadística para los científicos del país. 
Pero el INDEC no genera inflación, solo la mide.

Además tampoco son creíbles las mediciones “privadas” en términos de que aumentan el índice en pos de la batalla política contra el gobierno.

Ahora bien un buen índice es el que se llama IPC-9[2] provincias relevado por la CTA, este índice dice que la inflación en el 2011 fue del 23.4 %. El siguiente grafico lo muestra:



Causas reales de la inflación

La inflación, por más que se quejen los empresarios, a quien más afecta es al sector asalariado, es decir los trabajadores y aún mas sobre el sector más precarizado que no puede actualizar su salario al no tener un convenio formal que lo proteja. 
Todos aquellos que tengan un ingreso fijo ven caer la capacidad de compra mes a mes cuando quieren cambiarlo por mercancías para poder reproducirse.

Dicho esto entendemos que de alguna manera todas las formas de inflación tienen algún peso en la situación actual[3], pero creemos que principalmente son dos las causas en Argentina que causan inflación: monopolios y precio internacionales de la soja.

Monopolios

La cuestión de los monopolios como se describió en la parte anterior es como se desarrolla en la práctica en Argentina.

Solo para citar un ejemplo, una empresa como Molinos Rio del Plata controla: el mercado del Arroz a través de sus marcas Gallo y Máximo, el mercado de los Fideos a través de sus marcas Matarazzo, Luchetti y San Vicente, el mercado de la yerba con sus marcas Nobleza Gaucha y Cruz Malta,  el mercado del aceite a través de sus marcas Lira y Cocinero, y el mercado de las harina a través de sus marcas Blancaflor y Favorita.

Este tipo de situación se repite en todos los mercados argentinos desde la leche con la Serenísima-Danone, hasta el aluminio con Aluar, las golosinas con Arcor y Kraft o el pan lactal con Bimbo-Fargo[4]. Entonces como explicábamos más arriba estas empresas determinan y ponen precios sin competencia ni intervención alguna. 
Estas empresas generan inflación.

Es tal el nivel de monopolización de la economía argentina que las 500 empresas más grandes explican el 30% de todo lo que se produce en el país (PBI) y a esto se le suma una cadena larguísima de intermediadores que agregan costos en la circulación.
Estas empresas monopólicas tienen ganancias extraordinarias constantemente.

Siguiendo con el ejemplo, en su estado contable de 2007 Molinos Rio del Plata declaro que aumento su patrimonio neto en un 75%. Es decir, ¡¡en un año ganó tanto como para casi duplicarse a sí misma!! Entre el 2002 y el 2006 la ganancia promedio fue del 35,8% para todas las empresas, mientras en la convertibilidad era del 23,9 %. 
Para entender la magnitud de lo que planteamos, en los países que estos empresarios llaman “serios” un empresario que invierte un dinero para fabricar algo puede esperar sacar un 5% de ganancias sobre el total de la plata que invirtió, con lo cual recién a los 20 años estarían recuperando su inversión inicial. En Argentina en 4 años[5] ya recuperaron su inversión, y de ahí en adelante todo es beneficio

Frente a tal panorama queda claro que el problema de la inflación en la Argentina no son los trabajadores que reclaman mucho por sus salarios, sino estas empresas monopólicas que tienen ganancias extraordinarias a costa de encarecer los alimentos y productos que consume el pueblo argentino.

Precios internacionales

Como ya hemos explicado los productos de exportaciones argentinos son en más de dos tercios productos agrarios (un tercio productos directamente del campo como trigo, soja y girasol y un tercio de manufacturas de origen agropecuario como aceite de soja o harina).

La cuestión aquí se centra en que el aumento generalizado de las exportaciones argentinas, especialmente la soja, tiran para arriba los precios locales. Los precios de los alimentos exportados se generan por cuestiones totalmente ajenas al país pero terminan repercutiendo en el.

Estos cultivos que son de exportación como el trigo o el maíz  sirven de insumos para los alimentos que se producen en el país, como por ejemplo harina, fideos, polenta, etc.;  entonces que sus precios aumenten tiene un impacto inflacionario sobre todos los alimentos.
Además los que no sirven de insumos, como la soja, les quietan tierras a otras producciones como la ganadería, el arroz, etc. Esta competencia, que claramente viene ganando la soja en Argentina, hace no solo que se desplacen producción hacia tierras menos productivas o que directamente se deje de producir alimentos que se consumen en el mercado interno, sino que también aumenten los precios de arrendamiento para producción en pequeña escala como lo son las frutas y hortalizas.

Tareas y soluciones

Una política efectiva de control de la inflación es más que necesaria dada que golpea especialmente sobre los asalariados, es de decir no es un invento de la derecha. La inflación existe y hay que erradicarla
Ahora bien la forma en que se combate la inflación no es reduciendo el gasto público del Estado, enfriando el consumo o poniendo techo a las paritarias. Estas son salidas que claramente plantean los sectores liberales de la sociedad y beneficias a los empresarios, no al pueblo.
Una política efectiva de control de la inflación debería combinar la intervención estatal con el control popular de precios y tendría que estar enfocada sobre dos ejes: monopolios y precios internacionales.

Atacar los monopolios alimenticios implica destruir una de las principales fuentes de inflación en Argentina. 
Se deberían atacar no solo a las empresas de producción de alimentos si no también, las cadenas de distribución y a los grandes supermercados que comercializan a elevados precios. 
Se deberían establecer ganancias máximas que se pueden obtener de la producción de alimentos y obligar a reinvertir para ampliar la capacidad de productiva del país en este rubro.
También se debería obligar a estas empresas a salir de sus posiciones monopólicas desprendiéndose de las marcas que le garantizan el control total del mercado y garantizar precios mínimos para los productos que compongan la canasta familiar.
A la vez se tendría que reformular la estructura impositiva en donde se le cobren más impuestos a estas empresas y se abandone el IVA y el impuesto a la ganancia como sostenes principales de los ingresos del Estado.

La organización popular tiene que complementar la acción estatal.
La organización en centros de distribución barriales, la movilización en pos de la destrucción de estos monopolios y las asociaciones de consumidores que garanticen no solo la compra colectiva de bienes de primera necesidad sino también que los precios en góndola no sean excesivos, son algunas de las cosas que se podrían hacer. 
Además los trabajadores en las fábricas deberían poder colaborar en el control real de la cadena de producción evaluando y relevando los costos reales de estas compañías para poder detectar las ganancias extraordinarias.

En cuanto a las exportaciones lo que se debería lograr es desvincular los precios internacionales de los precios locales. Aquí las retenciones al agro cumplen un gran papel. 
Si  un productor puede vender una tonelada de trigo en el mercado externo a 400 dólares pero se le cobra un 50% de retenciones al fin de cuentas solo le quedarían solo 200 dólares para él. Si esto pasa al productor le da lo mismo vender afuera por 400 dólares que vender adentro por 200.  De esta manera si el mercado interno quisiera absorber esa tonelada de trigo ya no tendría que pagar los 400 dólares que tendría que si no que puede acceder a ella por 200.

Esto se debería complementar con un mayor peso del Estado en el comercio Exterior (el ejemplo de IAPI de la época peronista seguro marca un horizonte) y  con una reorientación de la producción para evitar la total sojizacion del país.

En conclusión

La inflación no es un problema inventado por la derecha y su principal afectado son los sectores populares. 
Para eliminarla debe cobrar un mayor peso el Estado y los sector populares a la hora de controlar a los monopolios y los precios internacionales.






[1] El presupuesto es mejor explicado por la siguiente explicacion: para cierto periodo determinado la cantidad de dinero circulando (M) multiplicado por su velocidad de circulación (V) es igual al volumen de las transacciones (T) multiplicado por el nivel general de precios (P), MV=TP.   Como en general no varían mucho ni V ni T (a menos de un crecimiento abrupto o viceversa) un aumento en M se contrapesa en la ecuación con aumento en P.
[2]  Este índice se logra al ponderar los Índice del Precio al Consumidor de 9 entes de estadísticas provinciales no intervenidos.
[3] Por ejemplo un alza salarial causa inflación por lo antes descripto es por eso que mucho reclamos pasan por que los sindicatos no pelean solo por sus salarios (que solo afecta a sus sector y solo a los trabajadores en blanco) si no que también luchen por control  de precios para toda la sociedad.
[4] Danone (la Serenisima) junto a Sancor controlan el 70% de la producción de Leche Fluida. Bimbo-Fargo controla el 69% del mercado del pan Lactal
[5] Curiosamente coincide el recupero de la inversión con lo que dura un mandato presidencial.