miércoles, 17 de octubre de 2012

Este mes arrancó movido

¿Sólo una semana difícil?
Esta primera parte de octubre fueron muchos los hechos y los sectores sociales que se expresaron. La coyuntura movió el tablero político. Lo cual implica que desde la militancia popular tenemos que parar la pelota y analizar el escenario.
A continuación se presentan algunos aportes para ver que se está jugando detrás de esta coyuntura, que si bien no implica un cambio de escenario general de la situación política, lo que permite es que se vean algunas cuestiones de fondo. Por eso es importante no entender los hechos coyunturales como la sumatoria de hechos aislados sin ninguna conexión.
Por lo tanto, lo que vamos a tratar de abordar son los movimientos que se vienen expresando al interior de la clase dominante. Identificando, a grandes rasgos, la táctica política que vienen desarrollando y las posibles salidas que se pueden dar al interior de sus propias filas.
Es importante clarificar que las fracciones de la clase dominante no siempre se están peleando entre sí.  Estamos ante una situación en que esta disputa es cada vez más visible y se viene expresando en un aumento concreto de la conflictividad.
Por esto mismo tenemos que aprovechar la situación para intervenir, ya que la pelea de los de arriba abre un escenario favorable para que las fuerzas políticas populares puedan desarrollarse.  Tener claro que es lo que se juega políticamente detrás de cada hecho coyuntural, es lo que permite que las intervenciones políticas sean correctas, y no terminen en cualquier vereda o en la cómoda marginalidad.
En este punto debemos tener claro la dificultad de lograr un quehacer político que aporte a un cambio revolucionario en un país como la Argentina donde el campo popular está fragmentado y no hay una polarización clara que parta aguas con el imperialismo. De ahí, este intento de aportar a ver los movimientos más generales en la coyuntura, frente a los cuales el campo popular se encuentra dividido y desorientado, lo cual se ve en la propia práctica.


¿Qué paso? Un punteo de los hechos más relevantes.

  • El conflicto de las fuerzas de seguridad y las fuerzas armadas: Prefectura y Gendarmería, más allá de los motivos que generaron la protesta derivaron en el removimiento de las cúpulas de ambas fuerzas. A esto se le suma la renuncia del Jefe de la Armada producto de la crisis que generó la retención de “La Fragata Libertad” en Ghana.  Lo que hay que ver, es que más allá de que en los últimos años hay un creciente nivel de protesta en las distintas fuerzas por motivos salariales,  al interior del Kirchnerismo están confrontando dos líneas con respecto a cómo encarar a las fuerzas represivas en general. En concreto, desde la creación del Ministerio de Seguridad fueron removidos casi 50 comisarios, aumentaron las tareas de la GNA en tareas de seguridad interna restandole poder y terreno a la PFA y se trató de avanzar sobre una adecuación salarial, entre otras cosas.
  • Los cacerolazos, ya que a pesar de que su expresión más importante en el último tiempo fue la del 13 de septiembre, se está preparando una nuevo con mayores niveles organizativos para el 8 de noviembre. En estos últimos días, llegaron a realizarse cacerolazos en la puerta de dos funcionarios públicos, Guillermo Moreno y Oyarbide. Más allá de las diversas motivaciones que generaron la protesta, hay un punto en común: el anti-kirchnerismo. De fondo estos hechos expresan el distanciamiento cada vez más creciente de los sectores medios del gobierno nacional. 
  • La clase trabajadora y la movilización del 10 convocada por la CTA-Micheli, de la cual participaron: CGT-Moyano, Federación Agraria, Federación Universitaria Argentina (Radicales), CCC, Barrios de Pie y el FAP que adhirió orgánicamente a la movilización. Los distintos oradores coincidieron en sostener una agenda común para seguir movilizados (Abrazo al Congreso contra la nueva ley ART y un paro nacional antes de fin de año). Este es uno de los puntos más débiles del Kirchnerismo: el movimiento obrero organizado se está alineado como oposición.
  • La ley de Medios, donde cada vez es mayor el nivel de confrontación entre estos dos sectores. No solo en el plano mediático donde se viene desarrollando una guerra de spot publicitarios, sino más bien en un plano muy importante para la aplicación de la ley: el jurídico. El problema está en la designación del juez que se va hacer cargo de la medida cautelar que presentó Clarín. Hubo un aumento en la exposición del Ministro de Justicia Alak, la renuncia de un juez mal designado (Tettamanti) y la imposibilidad de designar otro.
  • La desaparición de Severo, en el marco de la causa por el crimen de M. Ferreyra, lo cual es un golpe político para cualquier gobierno, cuando existe el antecedente de Julio Lopez. Esto puso en el centro de la escena al programa de protección de testigos (Ministerio de Justicia) y el nivel de impunidad de algunos sectores.
  • Las internas del PJ, es una historia que el Kirchnerismo viene sufriendo desde las elecciones presidenciales del 2011 donde la mayor cantidad de cargos legislativos fueron para “los jóvenes” dejando relegado a un importante cantidad de sectores del peronismo. Esto se vino expresando en las rupturas con los gobernadores De la Sota y Peralta, el creciente conflicto con Daniel Scioli y las disputas con los barones del conurbano. La designación de Sabatella en el AFSCA implica darle un espacio de poder a sectores que no provienen del peronismo; esto tuvo muy mala recepción en los intendentes justicialistas del conurbano. Ejemplo de esto es la reunión del intendente de Merlo Raul Otacehé con el de Tigre Sergio Massa. También   hay un fuerte disputa en municipios como Quilmes donde sectores del kirchnerismo se están desprendiendo del Barba Gutierrez o en Lanús donde hay un claro operativo para desplazar al intendente Diaz Perez.  A nivel nacional podemos encontrar ejemplos similares en las distintas provincias. El círculo chico de la Rosada no viene del Peronismo clásico y eso el PJ lo sabe (Nilda Garré, Héctor Timerman, Juan Manuel Abal Medina, Axel Kicillof, Martín Sabbatella, Amado Boudou o Carlos Zannini)..
  • Las elecciones presidenciales de Venezuela: tuvieron una clara repercusión en nuestro país, tanto desde los sectores de oposición, con sus representantes políticos y mediáticos (Michetti, Pinedo, Amadeo, Lanata) que viajaron para apoyar al imperialista de Capriles y agitaron su posible triunfo como si fuera un triunfo de ellos en Argentina; como desde los sectores oficialistas que se apropiaron del triunfo y pretenden igualar los procesos, el venezolano con el argentino.
  • La Reforma Constitucional: a esto se puede sumar la campaña de los sectores de oposición por instalar mediáticamente el boicot a la reforma constitucional, con la que amaga el kirchnerismo, y que aún no tiene definiciones claras.

Frente a esta coyuntura ¿cuál fue la táctica de la oposición?

Toda la oposición ha definido jugar en el anti-kirchnerismo acérrimo. Su objetivo está puesto en posicionarse como alternativa política no solo del 46% que no votó al proyecto de Cristina en el 2011, sino también de todos los sectores sociales y políticos que están tomando una franca postura anti-K.
En este sentido, si hacemos un repaso de las posiciones políticas de la oposición sobre los últimos hechos y debates instalados en la agenda pública, están claramente a la derecha del kirchnerismo. Se podría decir, que el último acto de unidad con el oficialismo se expresó en la expropiación del 51% de YPF; desde ahí en adelante han tratado de capitalizar a distintos sectores sociales que vienen expresando un alto nivel de descontento más allá de sus convicciones políticas.
Ejemplo de esto son:
Los cacerolazos de la clase media con consignas netamente reaccionarias. La campaña contra la Reforma Constitucional. La vieja idea de sindicalizar a la policía. La defensa a la libertad de expresión (en particular a Jorge Lanata ) y  la denuncia sistemática al AFSCA como organismo institucional que debe aplicar la ley de medio, alineándose a Clarín. El Cepo Cambiario y el planteo de sacar las restricciones al dolar. Y sigue la lista…
Ahora bien, es importante entender que en el arco político anti-kirchnerista están presentes sectores populares, principalmente: el movimiento obrero organizado. De ahí, que también existan reivindicaciones de izquierda al interior de este arco, sobre todo, las reivindicaciones que han levantado desde la CGT-Moyano y la CTA-Micheli. Entre estas:
El impuesto a las ganancias, las asignaciones familiares, la nueva ley de ART, la precarización laboral, la ley anti-terrorista, las obras sociales, el aumento del básico, etc...
Sin embargo, lo que hay que ver son las relaciones de fuerzas que se expresan al interior del anti-kirchnerismo y ver qué sector está mejor parado para capitalizar y dirigir a todo ese espectro.  En principio, es clarísimo que los trabajadores no lo van a dirigir. De hecho, basta mirar las alianzas que está tejiendo el Moyanismo, ya que en última instancia, es el que pone la fuerza material.

¿Hacia donde va el escenario político?

Debido al estadio general de correlación de fuerzas en el país esto expresa la transición de un modelo nacional progresivo a un modelo nacional regresivo.
Es decir, los límites expresados en el kirchnerismo, no los viene capitalizando políticamente una opción popular revolucionaria, sino que los está acumulando, en términos de plantear una alternativa política a nivel nacional, los sectores más reaccionarios.
Esto no implica que ya mismo se de un cambio de escenario. Recordemos que el kirchnerismo tiene capacidad de recomponerse políticamente, lo demostró luego de la derrota de 125 en el 2008, su momento de mayor debilidad.
Por lo tanto, aquí lo que hacemos es sobresaltar los hechos de la coyuntura que muestran escenarios posibles que aún no están determinados, y que se encuentran cada vez más abiertamente en disputa. La cuestión radica en cual escenario se termina de imponer sobre los otros, dándole una salida a este ciclo político. Al respecto podemos marcar 3 escenarios en disputa, las cuales se dan de manera combinada:

  1. El Kirchnerismo recupera la iniciativa política y reconstruye su frente nacional
Para esto, por un lado, deberían reconstruir su alianza con el movimiento obrero organizado, dándole lugar en los espacios políticos electorales. Y por el otro, tener una política hacia los sectores medios y estatales con medidas concretas que permitan beneficios materiales. Esto implica recuperar la iniciativa en medidas políticas que le permitan fortalecer al Estado y movilizar a la fuerza social.

  1. Se quiebra el Frente Para la Victoria y se abre la disputa en el Partido Justicialista, por lo que el Kirchnerismo "cae por izquierda”
Que el Kirchnerismo sea incapaz de reconstruir una alianza social y política que le permita afrontar la coyuntura que se abrió. Desde la ley de medios, los cacerolazos y las movilizaciones del movimiento obrero. De esta forma el Kirchnerismo llegaría débil a las elecciones legislativas del 2013 y no llegaría a tener la mayoría necesaria para reformar la Constitución Nacional y por tanto, plantear si quiera la posibilidad de la Re-re-elección. Sin embargo, hay que tener en cuenta, que la oposición todavía se encuentra fragmentada y viene siendo incapaz de unificar sus posiciones en un único frente electoral. Y el justicialismo ortodoxo, si bien está muy molesto y lo va a mostrar electoralmente en las elecciones del 2013, sigue apostando a la conducción de Cristina Kirchner.
Ejemplo:  la ley del aborto, la reforma del Código Civil, o bien, no poder democratizar los medios de comunicación, no poder reformar la Constitución, etc. ”Nosotros intentamos pero … la derecha”.

  1. Derechización del Kirchnerismo
El propio Gobierno empieza a priorizar sobre lo que dio a llamar “sintonía fina”: el ajuste sobre los sectores populares y trabajadores, pasar de la criminalización de la protesta a la represión directa; o bien, tomar alguno de los planteos de la oposición como disminuir las restricciones al dólar, a las importaciones, etc. Es decir, comienza a dar concesiones a la oposición y se apoya sobre los sectores más recalcitrantes del peronismo.


Algunas consideraciones para el debate:

La reacción (que tiene sus fuerzas políticas visibles y también no visibles) viene teniendo mucha claridad sobre la demostración de fuerza a partir de la movilización. Esto se vio por ejemplo con la pelea por la 125. En estos últimos tiempos también está apostando a eso: el fogoneo constante a los cacerolazos va en ese sentido.

A su vez, es realmente preocupante que a nivel nacional la disputa que existe al interior de la clase dominante, se acumula principalmente en la derecha reaccionaria.
Es decir, el anti-kirchnerismo expresado en una alternativa política nacional va como un embudo a los sectores más reaccionarios.
Y el kirchnerismo, atrás de sus medidas progresistas, representa un armado político que depende de los sectores neoliberales del peronismo, por lo que tiene limitaciones muy grandes. En términos políticos encontramos varias, como por ejemplo: su modelo es anti-oligárquico pero pro-imperialista (es decir, la disputa al interior del kirchnerismo es entre neoliberalismo vs neodesarrollismo); o el desprecio político hacia la construcción de poder popular.

Frente a ese escenario es prácticamente inviable en la actualidad, por la relación de fuerzas existente, la construcción de una alternativa nacional que unifique al pueblo en una fuerza anti-imperialista. Sin embargo, esto se debe fundamentalmente a la debilidad de fuerzas de las organizaciones populares y la división existente actualmente en el campo popular, lo que implica desaprovechar esta oportunidad histórica en la que hay peleas entre la clase dominante.
Por eso, las fuerzas políticas populares deben comenzar a priorizar una visión a largo plazo que permita una maduración política para unificar a las fuerzas anti-imperialistas. Reconocer esto implica no desanimarse frente al escenario nacional tan confuso y oscuro. Por el contrario, es imprescindible aprovechar este momento histórico para acumular todas las fuerzas posibles.

Una posibilidad puede ser comenzar a explotar más fuertemente las contradicciones locales y regionales que existen en nuestro país, ya que si bien nacionalmente el juego político está direccionado por el imperialismo, en lo que hace a nuestros territorios la identificación de enemigos locales y la construcción de alianzas puede permitir una acumulación de poder real para los sectores populares.  El escenario favorable actual de polarización representa una oportunidad política para la acumulación a nivel local, donde las fisuras están más claras y se expresan con particularidades y donde se puede  identificar más abiertamente como golpea la pequeña crisis actual, que puede durar meses o más de un año.