viernes, 17 de agosto de 2012

La cuestión del dólar en Argentina


La cuestión del dólar en Argentina define muchas de las políticas económicas del gobierno y determina que posibilidad tenga o no de profundizar el modelo o de retroceder. Este tema trae rispideces dentro de las filas kirchneristas. Si los dólares se usan para pagar deuda, no se usan para importar para la industria; si se usan para importar partes de la industria no se usan para sostener el tipo de cambio y facilitar dólares para la clase media; si los dólares los tiene la clase media debajo de sus colchones no lo tienen los empresarios y por tanto no pueden sostener su producción; si los tienen los industriales, no lo tienen las especuladoras financieras para sus negocios con bonos y acciones. 

Por ahora todas las respuestas parecen más bien de corto plazo, pero si las presiones aumentan, sumado a un contexto de crisis, el modelo va a necesitar de ciertos ajustes para pode seguir en pie. 

A continuación presentamos algunos fundamentos para comprender la cuestión del dólar:

En "El Capital" Marx nos indica que el dinero tiene 5 funciones. A grandes rasgos podría decirse que son: 1) como medida de los valores, es decir como expresión del valor de las mercancías que se intentan intercambiar; 2) como medio de circulación, lo que facilita que las mercancías se intercambien de mano (M-D-M); 3) como atesoramiento, lo que facilita que se guarde valor de un intercambio antes realizado; 4) como medio de pago, lo que permite separar la compra de la venta; 5) como dinero mundial. 

En Argentina el Peso puede cumplir tranquilamente el punto 1, 2 y 4. El 5 por supuesto que no lo cumple al no ser potencia mundial (por ejemplo sí se realizan intercambios internacionales en yuanes chinos o yenes japoneses). El problema también es el punto 4, el Peso no cumple el papel de atesoramiento. En Argentina no se atesora en pesos, para eso se utiliza el dólar. 

Cuando Estados Unidos gana la Segunda Guerra Mundial logra imponer a través del acuerdo de Bretton Woods que la moneda que hace de equivalente de todas las otras monedas nacionales seria el dólar y que ellos, los Estados Unidos, mantendrían al dólar en paridad con una cierta cantidad de oro[1]. Así todas las monedas locales de otros países deberían guardar cierta relación con el dólar. Esta es la causa de lo que  Argentina para realizar cualquier intercambio comercial con otro país debe tener dólares. 

La cantidad de dólares en Argentina es cada vez menos. De ahí que ante una escasez de dólares el gobierno decida cancelar la compra de dólares para aquellos que decidan utilizarlo para ahorrar. 

Al principio dijimos que el peso en argentina no puede cumplir la función del dinero de atesoramiento. La moneda local argentina históricamente esta erosionada por la inflación. 

La inflación, que puede tener múltiples causas, es un proceso que consiste en debilitar el poder de compra de los pesos. Es decir, por ejemplo, que con 100 pesos en Marzo de 2011 se pueden comprar más cosas que en Marzo de 2012. Por tanto, aquellos que quieren ahorra en pesos saben que a medida que avance el tiempo sus ahorros en pesos “valen menos”, en tanto pueden comprar menos cosas porque las cosas cada vez valen más. 

En el último tiempo la inflación en Argentina ha subido a un promedio del 25% anual. En resumen los ahorros de la gente valen año a año un 25% menos. 

A esto se le debe sumar que Argentina cada vez que enfrenta una crisis, la salida es la devaluación. Esto se explica en el material “Liberalismo y Desarrollismo” (elaborado por el Formarnos para ser Libres http://cuadernodelformarnos.blogspot.com.ar/2012/09/los-ciclos-economicos-de-la-historia.html). Una devaluación lo que hace es bajar la relación entre el peso y el dólar. Por tanto para comprar la misma cantidad de dólares se necesiten más pesos. 

Los dos procesos juntos, inflación y devaluación, implican que cambiar los ahorros en pesos por dólares “den la impresión” [2] de estar logrando salvar los ahorros, es decir reteniendo el poder de compra del dinero que se logra guardar. 

Esta necesidad de proteger los ahorros, del reducido sector de la sociedad que puede ahorrar; hace que se produzca una presión sobre la demanda de los dólares. El precio del dólar como todo bien se define por el juego de la oferta y la demanda. Si se demandan más dólares sube el precio del mismo a menos que pueda subir la oferta de los mismos. El precio del dólar es la cantidad de pesos que cueste un dólar y la oferta de dólares en el mercado local son las exportaciones de Argentina. 

La “oferta” de dólares en el mercado argentino es cada vez menor en tanto se achica el superávit comercial. Por tanto la oferta de dólares está estancada y retrocediendo. 

Cuando el gobierno analiza el panorama, los ahorrista piden cada vez mas dólares a medida que va subiendo la inflación y la cantidad de dólares que entra en el país son cada vez menos en la medida que van creciendo las importaciones. Es decir, actúa pragmáticamente impidiendo la compra de dólares para aquellos que quieran usarlo para ahorrar. Aquí está por ejemplo mucho del malestar de la clase media alta y la causa de los cacerolazos. 

Esta falta de dólares, el llamado ahogo externo, es lo que explica muchas de las medidas que se vienen tomando. Dentro de estas se encuentran la cancelación de la compra de dólares para la clase media, la nacionalización de YPF y la Reforma del BCRA. También podemos mencionar a modo de ejemplo las siguientes: 

  • Restricción a las importaciones: como dijimos importar algo implica que se pague a una empresa en el exterior el valor de la mercadería importada, y esta empresa no acepta pesos, acepta dólares. Detrás de la prohibición a las importaciones se esconde más una preocupación por los dólares que una defensa de la industria nacional. Si no se planifica como substituir por producción argentina las cosas que antes se importaban lo que se hace es dejar sin insumos y piezas a muchas industrias locales. La creación de una industria que pueda reemplazar todas las piezas antes importadas no se da de un mes para el otro. Aun así el gobierno parece estar dando signo de entender esto y esta incentivando algunas sustituciones, como por ejemplo, el acero inoxidable y algunos bienes de capital. 
  • Cancelación de dólares en el mercado local para las exportaciones: El gobierno también está obligando a todos los exportadores, es decir aquellos que vendieron en el exterior alguna mercancía y que por tanto recibieron la cantidad de dólares equivalentes a su valor, que le vendan esos dólares al Banco Central a cambio de pesos. Así el Gobierno obliga a todos el sector agropecuario que le entregue sus dólares.
  • Pago de Deuda Externa: El gobierno debe afrontar para agosto de 2012 otro vencimiento de deuda por el monto de 6.400 millones de dólares con poseedores privados de títulos que no aceptaron el pago que hizo Kirchner en 2005. Estos tenedores de titulo no son organismos internacionales de crédito como el FMI o BM, si no que son asociaciones como el Club de Paris. Este vencimiento es otra presión sobre las cuentas públicas del gobierno y por supuesto este pago debe realizarse en dólares. 
Para resumir, la cuestión del dólar en Argentina define muchas de las políticas económicas del gobierno y determina que posibilidad tenga o no de profundizar el modelo o de retroceder. Este tema trae rispideces dentro de las filas kirchneristas. Si los dólares se usan para pagar deuda, no se usan para importar para la industria; si se usan para importar partes de la industria no se usan para sostener el tipo de cambio y facilitar dólares para la clase media; si los dólares los tiene la clase media debajo de sus colchones no lo tienen los empresarios y por tanto no pueden sostener su producción; si los tienen los industriales, no lo tienen las especuladoras financieras para sus negocios con bonos y acciones. 

Por ahora todas las respuestas parecen más bien de corto plazo, pero si las presiones aumentan, sumado a un contexto de crisis, el modelo va a necesitar de ciertos ajustes para pode seguir en pie. 


NOTAS:

[1] En 1971 unilateralmente EEUU patea el tablero y impone que el dólar ni siquiera queda referido al oro, con lo cual su poder es casi ilimitado. 

[2] Decimos que da la impresión porque a esto habría que sumarle la inflación del dólar, es decir la inflación de la moneda norteamericana lo que haría que también baje la capacidad de atesoramiento de esta moneda. Por ahora y para los objetivos de este análisis es suficiente quedarnos con la idea de que “da la impresión”. Aun así quienes hayan ahorrado en dólares protegieron sus ahorros más que los que ahorraron en pesos.